26 junio 2011

Ribes Coll, un corazón luminoso.






Ribes Coll en su estudio
En el año 83 tuve la oportunidad de encontrar un trabajo extra para las mañanas de Sábado y Domingo, vendiendo pisos de una promoción inmobiliaria.
Amy, la mujer de Juan, trabajaba en la entidad constructora, y muchas mañanas coincidíamos en el piso piloto.


Amy es una mujer increíblemente vital y cercana, y pronto nos hicimos amigas, fue así como conocí a Juan, su marido.
Desde entonces, hay una relación preciosa de cariño y amistad. 
Os puede parecer extraño, pero estoy convencida de que cuando hay cuadros de Juan en una casa, siempre existen buenas energías en ella!
Juan es....un hombre de corazón luminoso, como su pintura, que te invade de luz, color, y alegría.
Juan Ribes tiene una sólida formación académica, pero su obra es sensitiva, está impregnada de vida, de una belleza natural y sencilla.

Su espátula juega con la materia logrando una volumetría mágica, y sus pinceladas sueltas y caprichosas crean movimiento y rítmo.

La luz del Mediterráneo invade sus lienzos, una luz brillante que matiza el espacio.
Su pintura tiene algo muy particular... si la observas de cerca, es puramente impresionista, pero a medida que ganas distancia del cuadro se convierte en una pintura realista.
Juan....es Juan, y tiene magia en las manos!
Le he pedido que nos cuente la historia de una joya que esté vinculada a un recuerdo especial, ...y aquí está!





En el último verano del  S. XX me encontraba de vacaciones en la costa Amalfitana, en Sorrento concretamente, con vistas desde los acantilados al Golfo de Sorrento y al Vesubio.
Paseando por las estrechas calles llenas de tiendas repletas de recuerdos del lugar, entre corales y camafeos ( los típicos de perfiles femeninos) iba paseando con Amy, mi mujer, sin que nos llamara la atención nada en concreto, era bonito el conjunto.
Nos desviamos por unas callejas menos turísticas, sin apenas tiendas, y tropezamos con un escaparate que hubiera podido aparecer en la película " Pan, amor, y..." , rodada en Sorrento... quedaba como de los años 50, y hasta tenía un poquito de polvo... 
En el escaparate vimos unos camafeos muy originales, con relieves blancos sobre colores rosáceos, ya no eran los perfiles de señoras, eran escenas con personajes...
Entramos y preguntamos por ellos, al ver nuestro interés, el dueño nos enseñó una caja que tenía celosamente guardada, toda ella repleta de hermosas piezas, entre ellas elegimos dos.
Nos contó que había adquirido esta colección de la familia del artista una vez muerto, y en el certificado de garantía que nos entregó consta que están realizados por Giuseppe Mandil en el periodo 1.940-48, perteneciente a la escuela Napolitana.
Los temas son: uno, 






"Danza Amorini", y el otro," Amore e Psiche".
















Después de la satisfacción de haber realizado dicha compra, fuimos a celebrarlo al restaurante Carusso, que recomiendo a todo aquel que pase por Sorrento.




Una vez en España, contacto con mi amiga y joyera Concha Martinez, y el resultado son estos hermosos pendientes.





Amore e Psiche
Danza Amorini







Es un auténtico placer inventar joyas con Juan. 
Además del privilegio de intercambiar ideas con un artista, es entrañable ver la ilusión y el cariño que le dedica siempre al regalo de Amy.


La pintura de Juan...










 Me encanta!!!!



24 junio 2011

Michele Della Valle, superfícies de terciopelo



Garden at Giverny
Monet




He visto joyas que evocan jardines tupidos... con piedras multicolor que cubren totalmente la superficie de oro... como las flores de primavera apoderándose de la tierra. 
Otras, recuerdan un paisaje nevado de invierno...  los diamantes parecen un manto de nieve que envuelve el lecho de oro blanco 
Son joyas que atrapan la vista, el oro queda oculto , y sólo se percibe el tapiz de color...
He visto paisajes dentro de objetos maravillosos, y los he sentido...

Broche en oro blanco y titanio
Diamantes, zafiros amarillos, y tsavoritas
Si hay un diseñador capaz de trasladar a un objeto, aquello que sucede en su imaginación, es Michele Della Valle. 
Un gran artista visual y de tendencia naturalista, muy conocido entre los profesionales de la alta joyería y un público muy elegido.
Que su terreno esté acotado es hasta cierto punto normal, ya que elabora piezas muy elitistas tanto en número, diseño, y realización, y por consiguiente en precio.
Michele Della Valle hace lo que quiere con sus joyas, imagina, juega, se atreve, cambia de estilo, se despreocupa del precio, del cliente al que se dirige...
Se ha desprendido del handicap convencional que otros diseñadores reconocidos siguen teniendo, no asume los límites técnicos de otras prestigiosas firmas de joyería, no sigue una linea coherente, ni se identifica con un estilo concreto. 
En sus carísimas piezas, combina metales nobles con titanio para dar luminosidad y contraste al color de sus piezas, y propone magistralmente tanto temas clásicos como transgresores, siempre con un carácter muy particular.
Como verás, hace lo que quiere! 
Solo existe una premisa, y es la alta calidad de realización que poseen todas sus piezas.
Te sorprenderá descubrir que una misma persona pueda realizar objetos tan dispares...
Y el resultado es magnífico!
Broche Homage à Dürer
Oro blanco, titanio, tsavoritas, diamantes, y amatistas.
Michele Della Valle nació en Roma con un destino artístico marcado, con tan solo 16 años comenzó en el oficio como diseñador de bisutería, quizás por ello sus  joyas contienen ese legado de  fantasía.
Años después, un viaje a Birmania le depararía una nueva dimensión en su carrera, fue durante ese viaje cuando compró una piedra singular. A su regreso, un amigo comerciante de piedras le aconsejó que acudiera a la galería Christie´s de Ginebra  para mostrar y valorar su adquisición. 
Allí tuvo un encuentro con Hans Nadelhoffer, entonces director del departamento de joyería de la casa de subastas Christie´s. 
Nadelhoffer era un hombre culto, licenciado en Literatura e Historia del Arte, y experto en joyería y gemología, la persona ideal para transmitir entusiasmo por el arte de la joyería a Della Valle. La relación que surgió entre ambos, fue el factor desencadenante de motivación para la carrera de Michele Della Valle
Trabajó en Roma durante un año para la joyería Fürst, que entonces era representante de Harry Winston, en ese entorno tuvo la oportunidad de conocer piezas muy singulares y con alta exigencia en el nivel de realización.
En el año 1.978 abrió su propio taller en la Piazza di Spagna en Roma, un taller especializado que recibía los encargos de joyeros prestigiosos, entre ellos los pedidos de piezas especiales del joyero Bulgari. 
Durante años se creó una estrecha colaboración con Bulgari, aportándole reconocimiento como diseñador internacional.
Della Valle creó su propia  firma de joyería dirigida al público final en el año 1.987, estableciéndose en Ginebra.
Sus piezas son escultóricas, hiperrealistas, yo veo en los volúmenes y ondulaciones algo que recuerda al manierismo.
Utiliza una base de  titanio para resaltar el color de sus piezas, y lo combina con oro y piedras preciosas.
Pero lo que me apasiona de su trabajo, es la exquisita técnica de engaste, y cómo consigue "tapizar" la pieza de piedras, creando el efecto de que están "descansando sobre la nada", como campos cubiertos por las flores de primavera, como la nieve sobre la tierra...

Broches en oro blanco y titanio
Diamantes, espinelas y turmalinas verdes
Broche Convolvo
Oro blanco y titanio
Diamantes y zafiros azules
Broche Hibiscus
Oro blanco y titanio
Rubíes y diamantes
Pendientes en diamantes, tsavoritas y coral


Broche de lazo en titanio y diamantes
73´89 quilates




Pulsera en diamantes, zafiros y perlas barrocas


Broche en rubíes

 Los broches de rosas, una de las piezas más singulares de Michele Della Valle.
La ligereza y movimiento de los pétalos, el desarrollo de los volúmenes, la selección de diferentes tonos de piedras para lograr un efecto difuminado, y la textura aterciopelada que consigue con una técnica excepcional en el engaste de las piedras, convierte estas piezas en obras maestras del arte de la joyería.






Broche Rose
Titanio
Contiene más de 5.000 rubíes con un peso total aproximado de 300 quilates




  Della Valle nos sorprende !

Gemelos
Diamantes blancos y negros, rubíes


Detalle de una pulsera
Diamantes blancos y negros, coral 


Broche en oro blanco y titanio
Diamantes y rubíes

Broche en oro blanco, titanio y diamantes

La técnica...
Puedes apreciar en esta ampliación de los lazos la estrecha unión que existe entre las piedras, es un trabajo de tanta precisión, que no se advierte los puntos de metal que sujetan los zafiros, y las piedras están alineadas siguiendo el movimiento de la pieza. 
Un trabajo increíble!