23 mayo 2011

Leopoldo Poli, virtuoso de la belleza

  
Quisiera ser para vosotros como un calígrafo de Oriente, antiguo y sabio, que delinea ritmos y signos con doble valor de imagen y palabra.
Porque la palabra sola o la imagen sola, no me alcanzan para expresar el deseo de belleza y la tensión de amor, el placer de la búsqueda, y la felicidad del proyecto que os dedico.
Quisiera contaros en breves trazos todo lo que guardo para vosotros en mi corazón, amigas y amigos míos, dondequiera que os encontréis.
Quisiera ser para vosotros como un calígrafo de Oriente..."
Leopoldo Poli a través de Momenti
Anillos en oro de tres colores, diamantes, zafiros rosa y amarillo

Una historia de amor con La Nouvelle Bague...

Entre aquellas  personas que he conocido relacionadas con mi trabajo en estos 30 años, sin duda, a quien más he admirado, es a Leopoldo Poli, creador de la firma La Nouvelle Bague.
Poli fue una persona muy singular, de esas pocas que afortunadamente te encuentras en la vida, y te hace ser más consciente de lo maravilloso que es vivir con pasión.
Recuerdo la primera vez que vi la vitrina de La Nouvelle Bague en la feria de Basilea, yo era muy joven, me quedé pegada al cristal; admirada, sorprendida, enamorada de aquellas joyas particulares. 
Entré, y pregunté por un reloj a pesar de intuir que no estaba a mi alcance, pero era tan, tan bonito...
Durante tres ferias, y con igual capacidad adquisitiva, volví a preguntar a Poli por el mismo reloj. Pero el tercer año, hablamos de nuestra labor como distribuidores de firmas italianas en España, y él se interesó en conocer a mi padre para la distribución de su marca.
La colección era atrevida y transgresora, y en aquellos años la mayoría de  joyeros españoles de prestigio tenía una mentalidad muy conservadora. Representar la firma parecía una locura, pero eran tan bellas...y mi padre, también se entusiasmó!
De ese encuentro salieron grandes y bonitos proyectos, y una gran amistad con Poli y Lea.
Empezamos a distribuir La Nouvelle Bague en España, ... y al fin tuve el reloj!!!!
Leopoldo Poli
Ahora, le recuerdo muchas veces. 
Cuando recorro los stands de las ferias, y veo la mayoría de colecciones, me invade un aburrimiento sorprendente. Sorprendente, porque el arte de la joyería me despierta emociones, y es raro que la visión de los escaparates me deje indiferente.
En esos momentos me acuerdo de Poli, y del nerviosismo y excitación que sentía antes de ver sus nuevas colecciones en la feria. Siempre dudaba si acudir primero, o por último a ver sus novedades; si las veía primero, me influía demasiado a la hora de conocer otras líneas, y si las veía el último día......nunca pude esperar al último día!!! 

Pulseras en diamantes blancos y negros
y esmalte blanco y negro
Cuando llegaban a la tienda cada año las piezas nuevas de La Nouvelle Bague, se generaba un gran entusiasmo.
Los clientes amaban La Nouvelle Bague!... y yo también, por tanto se establecía una feliz complicidad.
Expresiones como: exquisita, increíble, original, especial, única, singular... volaban en el aire en el momento de descubrir la colección. 
Cada año, Poli nos proporcionaba magníficas sorpresas; lo más difícil para un creativo... sorprender sin perder la identidad.
Mi amiga Mariví, que es una apasionada de La Nouvelle Bague, después de ver la colección me decía: "Concha, es increíble, pero el año que viene seguro que no podrá ser más bonita, es imposible"....y así  sucedía cada año...
Hoy, la globalización y el seguimiento ciego a los dictados de la moda están desplazando el genio, la singularidad, la fantasía, y nuestras vidas se cubren con una bruma de uniformidad. 
Por eso, la mayoría de escaparates de la feria aburren, y la mayoría de ropa, pintura, escultura, la música, los edificios.... por eso, me acuerdo del genio y atrevimiento de Poli.
Pulseras en esmaltes, diamantes y zafiros rosa
La historia
Leopoldo Poli y Lea, su mujer, fundan La Nouvelle  Bague en los años 70 con el objetivo y la ilusión de crear un concepto diferente de joyas.
La sede se estableció a orillas del Arno, en el antiguo Palazzo Bombicci Pontelli de Florencia. Un palacio de arquitectura clásica y muros con maravillosos frescos, fue el escenario donde se crearían las colecciones que cambiarían la manera clásica de entender la joyería. 
La pasión de Poli por disciplinas como la filosofía, arquitectura, escultura, su intensidad hacia la vida, un gusto refinado y curiosidad insaciable, hicieron que sus colecciones estuvieran impregnadas de ese carácter inherente al renacimiento,un  momento histórico por el que se sentía fascinado. 
Como buen florentino, llevaba en el ADN una herencia artística de siglos.
Poli, se convirtió en el líder de diseño artístico en el mundo de la joyería, sintetizó el Genius Loci con los acontecimientos y la cultura contemporánea, todo ello de acuerdo a una consistencia de estilo, nunca a la moda, siempre fiel a sí mismo, inventando nuevas maneras de crear con el oro y las piedras preciosas, innovando constantemente, buscando nuevas armonías, fuentes constantes de belleza, con conocimiento de su propio valor.
Esta nueva e inquieta visión artística, se conjugaba a la perfección con la tradición de los maestros orfebres florentinos que elaboraban las piezas. Dentro de la Nouvelle Bague, todo se realizaba manualmente. 
Sus esmaltes rompieron los esquemas anteriores, infinidad y combinaciones inusuales de colores acariciaban las suaves superficies. 
Un profundo conocimiento de los materiales, consiguió resolver el problema de la fragilidad de los esmaltes, convirtiéndolos en irrompibles.
Cada una de sus pulseras, estaba formada por infinidad de piezas que encajaban y se superponían a la perfección, según el saber hacer artesano más exigente y avanzado, por ello la multitud de copias que se vendieron y se venden en el mercado, no consiguen más que exaltar las cualidades de los originales.

Disección de las piezas que forman una pulsera

La empresa, con un equipo perfecto en constante investigación, llegó a contar con 30 personas en diseño y organización, y 120 Maestros orfebres. Todos ellos, recorriendo un viaje mágico por los caminos de la belleza. 
Se creó un círculo internacional de coleccionistas que demandaban sus piezas, y La Nouvelle Bague se exponía en prestigiosos museos de arte moderno.
Poli era el alma del equipo, el motivador de sueños, ansiaba verlos realizados y compartirlos. Era su intención de ser, hacer, y comunicar.


Colección en esmalte blanco, zafiros y diamantes
El espíritu

La Nouvelle Bague de Poli, refleja un espíritu vivaz, se inspira en los estímulos y formas artísticas contemporáneos.
Se compone de símbolos y códigos, desarrolla nuevas formas, reexamina criterios antiguos, y los recompone para convertirlos en objetos con identidad propia, a través de la integración e intercambio de signos gráficos, ritmo de las superficies, luces, colores y formas.
Está dedicada a una mujer que mira más allá del concepto " Beautiful" y " Precious", y se interesa en todo aquello que evoca, en el significado que encierra. 
Es, una explosión de forma y color inagotables.
En La Nouvelle Bague de Poli, existe participación, empatía, feminidad y belleza.
Cada colección está dedicada a una mujer portadora de una energía nueva y vibrante.


Colección en esmaltes blanco y negro y diamantes


Pulseras en diferentes colores de esmaltes, zafiros y diamantes

Anillo de esmalte azul y diamantes

Pulseras en esmalte burdeos y diamantes
Pulseras de la colección India Preziosa
Los signos y colores se inspiran en los Saris
Esmaltes y diamantes


Pulseras colección Fiori
La simbología de las flores
Esmaltes y diamantes

La filosofía de Poli
En muchas ocasiones, he tenido la fortuna de disfrutar bonitos momentos con Poli y Lea. En la conversación surgían mil cosas, trabajo, futuros proyectos, arte, filosofía, amor,ética, ciencia... de todo aquello que nos inquieta y estimula. Son momentos que recuerdo con un gran cariño.
Me fascinaba su visión de la vida, por eso os dejo aquí algunas cosas que dijo o escribió; espero transmitir una parte de ese maravilloso legado que me dejó.

"No somos joyeros, somos productores de signos evocadores, de arquetipos, solicitantes de claves y códigos de los que está llena la existencia contemporánea. Lo mío no es sólo hacer joyas, es más un laboratorio, un experimento que va en busca de un nuevo concepto de belleza"

" Mi pasión, mi amor, es para el arte. Quiero saber el secreto de la belleza, por qué la belleza es belleza. Por qué la belleza me ha dado, y todavía me da ahora tantas emociones"

"¿ Por qué tenemos que dar únicamente oro y diamantes? ? ¿Por qué perder la ocasión de dar algo más? Quiero imprimir personalidad, porque la gente necesita sentir el alma, no sólo el producto"

" Cuando bebes un vino, no estás tomando simplemente zumo de uva. Puedes degustar el suelo, el invierno, el sabor del verano, la madera donde ha dormido por años"

" Yo, quiero ser considerado como un escritor, capaz de escribir mi propia historia corta a través de mis joyas. Necesito contar una historia"


Pulsera y anillo de esmalte azul intenso y diamantes




La Nouvelle Bague después de Poli 
Hace pocos años, Poli perdió su vitalidad característica.
Acostumbrado a dar todo de sí mismo, y a realizar un gran esfuerzo en cada colección, fue difícil para él, trabajar de otra manera que no implicara su entrega total.
Por ese motivo, decidió vender La Nouvelle Bague a un gran grupo. Él, siguió hasta el final de sus días siendo el alma de la firma, y colaborando en proyectos y diseño.
Ahora, este grupo, colabora con algunos de los  diseñadores y Maestros orfebres de aquella Nouvelle Bague, con el deseo de mantener vivo el espíritu y el legado de Leopoldo Poli....sé que es imposible, he visto las nuevas colecciones, y el genio se ha evaporado, de nada sirven los códigos heredados, de nada las manos expertas, de nada...
Y en cierto modo, me reconforta, porque el alma de La Nouvelle Bague fue la suya, y con él debe estar.




Un anillo que se abre en tres partes a modo de abanico
Oro y diamantes
Dos anillos unidos que forman uno solo
Oro y diamantes


Colección con malla tubogas, oro y diamantes





03 mayo 2011

Rubíes y zafiros Mogok, fuego y cielo


En tiempos anteriores a Budha, la parte norte de Birmania solo era habitada por animales salvajes. 
Un día, en el valle de Mogok, el águila grande divisó una porción de carne roja brillante, y voló para atraparla, pero sus fuertes garras no consiguieron arrancarla del suelo.
Entonces, el águila conoció la piedra sagrada.
La piedra de un rojo puro y brillante, contenía el fuego y la sangre de la tierra.
Leyenda birmana


Desde tiempos inmemoriales, los rubíes más apreciados son originarios del valle de Mogok, una región al noreste de la antigua Birmania, hoy Myanmar.
Existen indicios de que ya en la Edad de Piedra, los hombres recogían en el valle las brillantes piedras rojas. Mucho tiempo después, en torno al año 3.000 AC, los mogoles construyeron minas para extraer las preciadas gemas, después lo hicieron las tribus de la cercana Mit Mong.
 Mogok se encuentra rodeado de montañas que se elevan a 2.340 m. de altitud. 
En el valle de paisaje verde y selvático, viven tigres, leopardos, elefantes y osos. Son tierras de difícil acceso, y el lugar donde se encuentran los rubíes del color más intenso y bello,  denominados "sangre de paloma".



Qué hace que un rubí Mogok sea más apreciado que cualquier otro? 
Los expertos dicen que se debe a dos factores; el primero es la intensidad de color, los rubíes Mogok muestran la combinación de un matiz ligeramente azulado, y una emisión fluorescente o luminiscencia de tono rojo puro. La mayoría de piedras rojas tienen matices preciosos, pero no poseen luminiscencia, exceptuando los diamantes rojos y los muy raros Taaffeites. 
En segundo lugar, presentan una cualidad llamada seda ( inclusiones de pequeñas agujas que dispersan la luz sobre las facetas). La cantidad justa de seda proporciona a las piedras preciosas una textura aterciopelada y exuberante.
Los rubíes Mogok, se desarrollan en cristales calizos ( mármol) , millones de años de erosión en las montañas hicieron que los rubíes se liberaran de su roca madre, y fueran desplazados desde las colinas hasta el fondo del valle asentándose en los arroyos y ríos. 
Los rubíes Mogok de calidades excepcionales se retiran del mercado, y se ofrecen en venta al mayor dos veces al año en la ciudad de Rangún. 
Los precios alcanzan cifras altísimas debido a la escasez de rubíes de calidad excepcional. Para una piedra de esta calidad , sobre todo cuando supera los 3 quilates, el precio por quilate es sensiblemente más alto que el de un diamante también de calidad extraordinaria. Hay una razón sencilla, los rubíes grandes de alta calidad son mucho más escasos que los diamantes.
En estas tierras que habitaron los Thai Yai, también se encuentran los maravillosos zafiros Mogok, que junto a los de Cachemira, y Sri Lanka, son los más apreciados del mundo.
El color de estos zafiros azul Prusia profundo, con una nota de índigo, es mucho más que intenso, es único. Contienen en su estructura las mismas sedas que los rubíes Mogok, aportando un brillo aterciopelado magnífico.
Desafortunadamente, no todos los zafiros Mogok tienen tanta intensidad, pero las calidades más bellas poseen un brillo aterciopelado y envolvente extraordinario.


Ejemplar de rubí Mogok bruto en su roca de cristal calizo



Anillo con rubí oval Mogok y diamantes
Grisogono


Valle de Mogok

Anillo con zafiro Mogok y diamantes

Anillo con zafiro Mogok y diamantes


Valle de Mogok
En el año 2006, Christie´s subastó un rubí Mogok de 8.62 quilates en 3'7 millones de dólares (425.000 $ por quilate) , ésta misma galería en Hong Kong subastó en Noviembre del 2010 un anillo con un rubí Mogok de 7.04 quilates al precio de 2.983.987 $.
 La piedra es excepcional por su alta saturación de color, tono homogéneo, y transparencia.
En el enlace de abajo puedes entrar en la ficha correspondiente de la subasta de Christie´s

Anillo con rubí 7'04 cts.
Subastado en Christie's en 2010.


Las piedras preciosas evocan paisajes lejanos. 
El rubí Mogok contiene fuego. 
El zafiro, el cielo del anochecer...