20 diciembre 2010

Joyas con mensajes de amor. Wallis Simpson

"Podéis creerme si os digo que me ha resultado imposible soportar la pesada carga de la responsabilidad y desempeñar mis funciones como Rey,en la forma que desearía hacerlo sin la ayuda y el apoyo de la mujer que amo"


Esta, es una parte del comunicado con el que Eduardo VIII, daba termino el 11 de Diciembre de 1. 936 a un corto reinado de 326 días. 
El amor que sentía hacia Wallis Simpson, y el hecho de que el parlamento, la iglesia y su familia no reconocieran la unión, hizo que renunciara al trono británico e iniciara una nueva e intensa vida al lado de la mujer que amaba.
Es conocida la afición que tenía el duque de Windsor por las joyas, en especial por las de la casa Cartier, firma de la que era gran admirador desde que siendo un niño, su abuelo Eduardo VII,le dijera que Cartier era el rey de los joyeros.
Esta afición, que compartía con Wallis Simpson, hizo que en infinidad de ocasiones se obsequiaran entre ellos piezas de gran valor, muchas de ellas conteniendo mensajes de amor.
Para el compromiso, el duque regaló a su prometida, un anillo en el que hizo grabar en el interior una inscripción, "Ahora somos el uno del otro 27. X. 36", en referencia a la fecha del compromiso, el 27 de Octubre de 1.936. 
Como regalo de boda, eligió un brazalete de zafiros y diamantes realizado por Van Cleef, donde también se grabó la dedicatoria " por nuestro contrato 18.V. 37"  fecha en que finalizaron los tramites previos a la boda.
Durante los primeros años de matrimonio, la pareja realizó un largo viaje por Europa, como recuerdo de esos días felices, solicitaron a Cartier que realizara una pitillera y una polvera de oro con el mapa de Europa dibujado en la tapa, en el que se marcarían con piedras de color cada una de las ciudades visitadas.
La duquesa de Windsor, tenía especial predilección por una pulsera con nueve cruces cristianas de esmeraldas,rubíes, zafiros y diamantes que le obsequió el duque después de haber sobrevivido a un atentado contra su vida. La pulsera, lleva la inscripción; "Que Dios salve al Rey, para Wallis. 16.VII.36"
En una ocasión, ella explicaría que cada cruz de la pulsera,era el recuerdo de un momento difícil y duro de su vida.
Después de una intensa temporada de viajes, los duques fijaron su residencia en París. Francia les  acogió lejos de los conflictos de la monarquía británica,ocasionados por su relación sentimental.
París vivía una época de constantes fiestas de sociedad , llenas de brillo y gusto por lo exquisito,ocasiones donde las mujeres exhibían joyas exclusivas y sofisticadas. Dentro de ese ambiente de lujo, la duquesa de Windsor fue una mujer imitada, su estilo depurado y elegante ejerció mucha influencia en las mujeres de su entorno. Cuando lució el broche Panthère, se desencadenó toda una pantera- manía, y los joyeros parisinos comenzaron a diseñar piezas con motivos felinos para satisfacer las demandas de sus clientes.
Este broche fue ideado por la artista y directora de alta joyería de Cartier, Jeanne Toussaint, mujer de gusto ecléctico para quien el felino era un animal fetiche en sus creaciones. 
La emblemática pieza, es un broche en el que figura una pantera de diamantes y zafiros, sujetando un maravilloso zafiro Cachemira cabuchón de 152' 35 quilates.
Entre las joyas que le fueron obsequiadas por su marido, destaca la pulsera de diamantes y ónix desarrollada como una pantera articulada que se adapta a la muñeca. En ella, Cartier realizó una labor minuciosa y de gran complejidad, el ónix que forma las manchas está tallado con mucha precisión, consiguiendo un efecto moteado real que encaja tanto en la pulsera extendida, como arqueada en la muñeca.
La pulsera realizada en 1952, es hoy, uno de los iconos de la Maison, siendo la pieza de Cartier más costosa vendida hasta hoy en cualquier subasta del mundo.
Tras la muerte de Eduardo VIII,algunos pensaron que la colección de Wallis Simpson, retornaría a la corona inglesa por medio de una donación al príncipe Carlos, pero la decisión era otra. La duquesa falleció 14 años después de su marido y dispuso que sus joyas fueran subastadas y se hiciera entrega de  todos los beneficios obtenidos por la venta, al instituto Pasteur de París. 
La subasta se realizó el año 1.987 en la galería Sotheby's, alcanzando un valor total de venta de 50 millones de dólares de la época. 
Francia había sido su asilo durante muchos años y Wallis Simpson quiso agradecer la felicidad que allí había encontrado.
Gran parte de estas piezas, regresaron de nuevo a Cartier, siendo adquiridas por los dueños de la firma a través de compras a particulares y en subastas.
Después de 23 años desde la mítica subasta de las joyas de Wallis Simpson, una fracción de veinte piezas de la colección original, han vuelto a salir a la venta por subasta en la casa Sotheby's de Londres el 30 de Noviembre de este año 2.010. 
Las joyas,valiosas por su calidad de piedras y manufactura, reflejan además un estilo de vida y una época que los duques de Windsor representaron en la la alta sociedad.
Entre las piezas del lote está el broche WE, un corazón de diamantes, esmeraldas y rubíes que regaló Eduardo a Wallis en su veinte aniversario. 
Existe una carta en la que el duque le explica al joyero Cartier, como quiere que se realice la pieza. Debería figurar el número veinte y las letras WE, que para ellos tenían un doble significado, al ser las iniciales de los dos, y también la palabra nosotros, WE en inglés.


Estas joyas, (ver) que forman parte de los recuerdos y de importantes momentos de su relación,siguen siendo la colección de un solo propietario más cara vendida en la historia.
La pulsera pantera fue adquirida por 5.413.250 €, el broche de flamenco por 2.062.932€ y la pulsera de las cruces en 713.083€. En su mayor parte fueron destinadas a un público asiático y de Oriente Medio.
Broche WE
El total de la venta alcanzó 9.551.197 €,superando en más de siete veces la estimación previa a la subasta.
Broche flamnenco.
Diamantes, esmeraldas, rubíes y zafiros


Bolso
Oro y diamantes





2 comentarios:

Anónimo dijo...

Nο eѕtoy del toԁo dde acuerdo con la manera de comentarlo,
sіn embаrgo est� corгecto el contenido en s�.Un saludo!



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Concha Martinez dijo...

Bien, lo importante es que el contenido sea correcto.
La manera de comentarlo es muy personal, ya que es exactamente como yo deseo comentarlo.
Un saludo, Pepa.