31 octubre 2010

Tolkowsky, el caballero liberador de belleza.





Gaby Tolkowsky, el mejor, si no, uno de los más expertos talladores de diamantes singulares del mundo.
El diamante que sujeta en su mano, es el Centenary. Fue hallado en 1.988 en la mina Premier. Es de color perfecto, y puro interna y externamente.
De Beers encargó a Tolkowsky la difícil y arriesgada labor del tallado de esta piedra que inicialmente pesaba 599 cts.
Gaby, durante el comunicado de prensa de presentación del Centenary a los medios, dijo: " La primera vez que sostuve la piedra en bruto, sentí una gran excitación. Sentí el potencial que se escondía dentro de ella, pero al mismo tiempo no podía percibir como liberar la belleza absoluta del diamante sin dañarlo. Era una piedra muy difícil de tallar porque no imaginaba cuál sería la solución de su forma final"



La inspiración llegó visionando la forma original que tenía la piedra en bruto.
Con un grupo de seleccionados ingenieros, Tolkowsky trabajó durante 3 años para estudiar y tallar el gran diamante. Para facilitar la tarea, se construyó especialmente una sala en el De Beers Diamond  Laboratorio de Investigación en Johanesburgo.
En el proceso de tallado se utilizaron  métodos tradicionales, y en algún caso nuevas tecnologías.
Al finalizar el trabajo, se obtuvo un magnífico diamante de 273'85 cts, y del resto bruto se tallaron otras piedras..


El Centenary tiene 247 facetas, y la forma de un ancho corazón pero sin la ranura superior.
Debe su  nombre a la conmemoración del centenario de la empresa De Beers Consolidated Mines, la  que es,o fue su propietaria. Dicen que ha podido ser vendido en Estados Unidos, pero De Beers no confirma la noticia, ateniéndose a su política de privacidad.
Este diamante nunca se ha valorado, pero está asegurado en más de 100 millones $.


Tuve el honor de conocer al Sr. Tolkowsky en Basilea. Durante una cena, conversé un momento con él sobre el desafío que supuso tallar la maravillosa piedra. 
Me enamoré de su personalidad y su exquisito trato. 
Cuando estreché su mano para despedirme, sentí cuánta belleza había liberado con sus manos.



              





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